lunes, 17 de enero de 2011

Náusea


La deformación grotesca de cómo te imaginaba ser asciende como una náusea; no sé bien si es debido al amargor que inunda mi boca, a la resaca de una noche de amor imaginada, o al inconfundiblble hedor del excremento adherido a la suela, que me recuerda sarcásticamente dónde ha de posarse la mirada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja.. eso te pasa por "estar en las nubes"...

Alcohólico anónimo dijo...

Lo peor de las borracheras es el día después. Un alkaseltzer y dos cervezas te ayudarán. Saludos