Se publica el segundo libro de Alberto Rodrigo:
Sombras de otoño, Incipit Editores,
Madrid, abril de 2007, 192 págs.
ISBN: 978-84-8198-694-5
PVP: 12 euros
¡YA A LA VENTA!
Adquiera ya su ejemplar... (luego no diga que no le avisamos)
RESEÑAS:
En Generación XXI, 2ª quincena, junio 2007:
Sombras de otoño
Alberto Rodrigo
Incipit Editores, 2007
Por Emilia Lanzas
Nos quieren hacer creer que la vida llega a un punto de no retorno. Es la sentencia del utilitarismo extremo en el que estamos inmersos. Es la fatalidad de un capitalismo despiadado en donde el ser humano tiene fecha de caducidad, exclusivamente medida por su nivel de producción. La vejez es una gran mentira. La vejez sólo puede ser concebida como estado del espíritu. La vejez no tiene edad: Éste es el trasfondo que unifica los relatos de este libro (además de un tal Parker, personaje que deambula por varias historias). También que nadie parece ser lo que simula, y que el mundo de las apariencias es una encrucijada. Y que nunca es tarde para desear. Los protagonistas de Sombras de otoño parecen querer fundir la contradicción entre el “Hay que soñar”, de Lenin, y el “Hay que actuar”, de Goethe; tal y como se debe pretender en el esfuerzo por unificar contrarios, por buscar analogías, porque el escritor (en el sentido de “poeta”, es decir, todos) ha de superar la condición alienante en la que estamos inmersos. Y la escritura debe contribuir a ello.
En La Clave (nº 336, 21-09-2007)
Relatos de Alberto Rodrigo
Sombras de otoño reúne casi una veintena de relatos de Alberto Rodrigo, un puñado de historias de profesores incomprendidos, de entusiastas analfabetos, de jubilados enamorados, de confusas peticiones de asilo, de parejas que se empeñan en hacer imposible la vida... En todas estas sombras otoñales hay amor, humor, experiencias y homenajes. Argumentos creíbles, bien contados, algunos desiguales y, sobre todo, llenos de vida. Publicado por Incipit, un autor que tiene cosas que contar.
En WAPA magazine nº 26, diciembre de 2007- enero de 2008, pág. 140. Sombras de otoño. Alberto Rodrigo. Incipit Editores.
La traición, el amor, la amistad, los grandes temas de la literatura, están presentes en Sombras de otoño, pero también los delitos informáticos, los seminarios de trabajo o los viajes de vacaciones constituyen el universo de este conjunto de relatos.
Alberto Rodrigo sabe retratar la cotidianeidad con ingenio, con ternura, con una mirada profunda que incita a la reflexión y sorprende con unos finales inesperados.



6 comentarios:
De momento "Meeting en el Cigarral" es el que más me ha gustado. Ya sé que tiene grandes rivales como "Bolas Chinas" o "Seis millas con motor" en ese mismo tono, pero las tribulaciones del jefe de proyectos en ese cursillo son míticas. Gracias Alberto.
A. Heart dijo:
¡Formidable Parker! Te he percibido como un escritor... ¿mirón? que va en ese vagón de metro tratando de escuchar conversaciones o leer renglones ajenos [cómplices]. Con tu libro has mejorado mi convalecencia. Y me has dejado con ganas de más. ¡Ánimo! Un abrazo
Me quedo con un par de frases y una imagen: "Los domingos son domingos en cualquier lugar del mundo. Y Budapest, a las nueve de la mañana, tenía todavía las arrugas de las sábanas marcadas en la cara". Genial!
Meeting in the Cigarral: Me ha gustado como residente en Toledo y como metodólogo (que es como no ser nada y todo)
El último golpe del dragón azul: Bien contado, pero el final fíjate que para mí era previsible
Hacer de la vida un quiebro: Me ha sorprendido por el dominio del tema (muy técnico)
Bolas chinas: Me queda la duda de si consideras el final abierto o no. ¿al final se despertó o le destripó?
Honoris Causa: Después de haber pasado por el doctorado en la universidad personajes como el de Llanos no me gustan nada.
Plástico negro: Me ha recordado el caso de una persona detenida hace poco porque su novela (un bestseller sobre un crimen) resultó ser un hecho real y el autor el criminal.
Una idea original: Lo de repetir un mismo tema con diferentes enfoques estilísticos es muy agudo, aunque no original, porque supongo que será una técnica de los cursos de escritura
El tiburón que cayó del cielo: está bien escrito y de forma entrañable. Una historia sin embargo que no se puede contar a los niños.
La Mendiga...: Como relatas ha sido necesaria una explicación (u otro relato) para comprender el primero ( o al menos lo que tú querías transmitir en el primero que, al menos para mí, era difícil de entender porque no soy un experto en Cortázar –ej: encuentro en el puente...- como la mayoría de los mortales supongo...)...son guiños literarios para gourmets (que a lo mejor no leerán el relato)
Me queda algún relato por leer pero te he escrito en el anterior post algunos comentarios de algunos de los que ya he leído
Muchas gracias y sigue escribiendo (en serio). Los relatos son buenos y en su conjunto forman un libro magnífico. Si fueras un escritor reconocido seguro que sería un éxito de ventas...pero ya sabemos lo que es la distribución. Suerte!
Alberto en el último mes he leído varias cosas, entre ellas, tu espléndido libro de relatos. Lo disfruté muchísimo, por tu don de observación y de penetración psicológica. Te felicito, son dones de un buen escritor.
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